domingo, 10 de abril de 2011

27k de tirada larga, ahora si

Distancia semanal acumulada: Tiempo semanal acumulado:
46,8k
4h47min

LUNES: rodaje de recuperación, 11780 metros en 70’25”, a 5’58”/km.
MIERCOLES: carrera a ritmo de competición, 7440 metros en 36’10”, a 4’57”/km.
VIERNES: tirada larga de 3 horas, 27550 metros a 6’33”/km.

Había planeado que ésta sea una semana de recuperación pero llegó el viernes, sentí el cuerpo bien y me animé a hacer otra tirada larga por la noche, supongo que las causantes fueron las abundantes pastas de la noche anterior. Al mediodía salí del trabajo a comprar en el supermercado tres plátanos y cuatro botellas de Powerade para cargar energías e hidratarme. Comí los plátanos y tomé dos botellas de bebida antes de las cuatro de la tarde en la oficina. Cuando llegué a mi casa no había nadie todavía y aproveché para echarme a dormir un rato. A las siete de la noche le pedí a mi esposa que en hora y media me lleve una botella de bebida al parque y salí a correr con mi cinturón y 600 mL de bebida. Fueron 27.5 kilómetros en tres horas exactas, que no es poco para un oficinista cuarentón, un par de veces sentí los gemelos cargados pero el amago de calambre no volvió a aparecer. Lo que más me alegra es que no terminé tan cansado como el viernes pasado.

domingo, 3 de abril de 2011

26k de tirada larga

Desde mi última entrada del mes de enero he estado preparán-
dome para la maratón del 15 de mayo con tiradas largas de 18 o 19 kilómetros -120 minutos- cada dos semanas y con totales semanales de 25 a 35 kilómetros.
El viernes pasado di un salto cerrando la semana con un total de 46 kilómetros y con una tirada larga de 26 kilómetros en secuencias de un minuto de marcha por siete minutos de trote. No obstante haber completado la distancia prevista en el tiempo esperado -dos horas y cincuenta minutos- me quedó la sensación de que mi preparación no andaba por buen camino, corrí los dos últimos kilómetros con amagos de calambre en la pantorrilla derecha y además terminé muy cansado. Espero que se haya tratado de un mal día porque, descontando las dos semanas de "taper" al final de la preparación, sólo me estarían quedando cuatro semanas para hacer un par de tiradas largas de 25-30 kilómetros de cara a la maratón.