lunes, 3 de mayo de 2010

hurts so good!

La Maratón de ayer ha sido lo mejor que me ha dado el running desde que comencé de cero hace un año, el cansancio, el aliento de mis hijos y de mi familia, la gente que te anima alegremente al pasar y el ver que poquito a poco la meta se va acercando. No importa que haya demorado más de cinco horas, que haya tenido que alternar marcha y trote desde el kilómetro 25 o que haya llegado en el puesto 708 de 900 inscritos. En este momento sólo queda muy poco dolor muscular y muchos buenos recuerdos. No siempre hay que creer lo que se dice, también se puede cruzar la meta de los 42k corriendo con una sonrisa en la cara y con una preparación de 30 kilómetros semanales repartidos en tres dias.